el trec: la prueba de dominio de los aires,
equipamiento y material (constantino sánchez)

El TREC: la prueba de dominio de los aires,
equipamiento y material

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Desde el nivel “iniciación” a la alta competición, el TREC ofrece a los jinetes la posibilidad de una progresión que les hace evolucionar simultáneamente con sus caballos. El TREC es practicado tanto por jinetes de otras disciplinas ecuestres, deseosos de hacer adquirir a sus caballos las cualidades físicas, la resistencia y el equilibrio característicos de los caballos de turismo ecuestre, como por jinetes de paseo que desean evolucionar y progresar en su nivel de equitación.

Desde el pony asturcón, al caballo de PRE, pasando por los grandes silla francés o los caballos sin una raza definida, todos los caballos de más de 5 años, que tengan vigentes su Libro de Identificación Caballar (LIC), y la Licencia Deportiva Nacional (LDN), pueden participar en un TREC.

El jinete que se prepara para la equitación de exterior y el caballo que se destina a ella, tienen necesidad de ser educados sobre el terreno, con el fin de tomar consciencia de sus aptitudes y de sus límites, superando sus miedos sobre las propias dificultades, y disfrutando juntos de lo agradable de un paseo en la naturaleza

Una de las tres pruebas de las que se compone un concurso de TREC, es la que se denomina PAR o Prueba de Dominio de los Aires. Se trata de dos recorridos cronometrados, al galope lento en la ida y al paso largo a la vuelta, todo ello realizado sobre un pasillo de unos 2 mt. de ancho y 150 mt. de longitud. Los jueces repartidos a lo largo del recorrido, verifican que el caballo no cambia de aire y no se sale de la pista, cuyos bordes pueden ser pintados con cal en el suelo. La superficie del terreno será más o menos llana, pero puede tener curvas o pendiente.

EL GALOPE MÁS LENTO

En exterior un galope rápido es cansado para el caballo cargado, por eso un galope lento permite utilizarlo más menudo, mantenerlo durante más tiempo, y parar con más facilidad en caso de algún imprevisto.

Cualquier caballo puede conseguir reunir su galope hasta los 16 Km./h, lo que le va a permitir conseguir 30 puntos. Es sobre todo una cuestión de doma; el caballo debe aprender a enviar su peso sobre sus posteriores, para asentar su galope. El aprendizaje de este nuevo equilibrio debe hacerse primero sobre el círculo, para obtenerlo después sobre la línea recta, lo que constituye para el caballo una dificultad suplementaria.

Sobre la pista del concurso, cuyas medidas son la primera dificultad, el caballo debe mantener una marcha regular. El galope a cuatro tiempos está autorizado y el cambio de mano también, pero el caballo no puede realizar ni un sólo tranco de trote, que suele aparecer a pocos metros de la línea de llegada cuando el jinete relaja su atención. Otra falta susceptible de arruinar las posibilidades de un binomio es la salida de la pista, 2 metros no es mucho espacio, sobretodo cuando el caballo se asusta de un paraguas ondeando al viento o cuando tiene la costumbre de irse atravesando.

En caso de falta, el jinete debe ser el primer interesado en rectificar el error y continuar hasta el final de la mejor forma posible, aunque esta vez se haya fallado, hay que pensar en los futuros concursos y utilizar la ocasión como parte de la preparación del caballo.

EL PASO MÁS RÁPIDO

Para alcanzar una velocidad aproximada de 8 Km/h, es necesario un paso amplio, con trancos enérgicos y un caballo que sepa mantener el aire sin pasar al trote. Las oscilaciones del cuello constituyen la clave de una buena aceleración, el éxito reposa en la libertad del cuello. Si el jinete mantiene sus riendas ajustadas con la intención de evitar un tranco de trote, se arriesga a interferir en el alargamiento y provocar la aparición del aire prohibido. Es necesario aprovechar las sesiones de entrenamiento para instalar un contrato, enseñando al caballo a mantener el paso conservando las riendas largas.

Siendo el paso el aire pedido en el trayecto de vuelta, después del galope reunido algunos caballos sucumben a los nervios y a la impaciencia de volver a juntarse con el resto de caballos, siendo complicado relajarlos después de haber trabajado a un aire más vivo. A poco que el jinete se crispe sobre alguna de sus ayudas, el riesgo de falta es inminente.

También la calidad del suelo se revela importante, cuando éste es irregular y está estropeado por los anteriores concursantes, existe un mayor riesgo de un tropezón y de provocar un tranco de trote. Los mejores resultados se obtienen sobre una pista sólida y plana, en ligero descenso. Se debe desconfiar de las subidas que empujan a la falta.

En casa se debe trabajar la alternancia galope-paso, para habituar al caballo. También podemos entrenarlo durante nuestros paseos, pidiendo de vez en cuando un alargamiento máximo del paso, manteniéndolo durante algunos metros, para recompensar cuando volvamos al paso normal, es importante que el caballo espere nuestra indicación para disminuir la amplitud del paso.

El estilo es libre y no se penaliza, pero si tu asiento es inestable, y golpeas con tu trasero sobre el dorso del caballo, o tienes que apretarte con las piernas para mantener tu estabilidad, es más inteligente permanecer en la posición de equilibrio sobre los estribos hasta que mejores tu posición en la montura.

Un truco para mantener la rectitud del caballo, indispensable para mantenerse dentro del pasillo, es trabajar en un campo de maíz después de haber sido cortado.

EQUIPOS Y MATERIAL OBLIGATORIO

Al contrario de otras disciplinas ecuestres, no existe una vestimenta impuesta para la práctica del TREC, ni siquiera los brechees son obligatorios. Sin embargo el jinete debe, en la medida de lo posible, mantenerse presentable en todas las circunstancias. Para ello no es necesario invertir demasiado dinero en adquirir un equipo adecuado, y todavía menos para mantenerlo limpio y en buen estado. En España el uso de casco es obligatorio. El reglamento precisa que “ el jurado de campo se reserva el derecho de prohibir la salida a todo participante con el equipo insuficiente o inapropiado”.

El equipo del caballo tiene que estar bien adaptado a éste, permitiéndose cualquier tipo de montura excepto la silla de amazona, también están permitidas cualquier tipo de embocadura incluido el hackamore, se permiten tijerillas, pecho petral, baticola, fusta y espuelas. Pero las riendas fijas, martingalas y gamarras están prohibidas.
El reglamento nos va a permitir salir a realizar nuestro recorrido con una montura vaquera, sin embargo, deberemos valorar si los saltos a realizar en la prueba de PTV (Terreno Variado) nos lo aconsejan.

El material obligatorio que debe llevar todo jinete en la prueba de P.O.R. es el necesario para afrontar una marcha de algunos km. con plenas garantías de seguridad, tanto para el jinete como para el caballo.

Se divide en tres bloques:

Dentro del botiquín se deben llevar el material necesario para poder administrar los primeros cuidados en caso de una herida o accidente. El material de primeros auxilios será útil un día u otro, por lo que se debe cuidar que todo esté en buenas condiciones de uso y verificar las fechas de caducidad, es inútil transportar botes o tubos de pomada vacíos. Todo debe mantenerse limpio, y bien colocado dentro de una caja hermética.

Como material de seguridad se deben llevar: linterna, pilas de recambio, bandas reflectantes para el caballo, que se podrán fijar detrás de la silla o en las cañas del caballo y brazalete reflectante para el jinete.

Todo este material debe transportarse en un par de alforjas convenientemente fijadas a la silla.

En cuanto al material de herraje de emergencia, trataremos con más detenimiento este apartado en un futuro artículo.

 

Por Constantino Sánchez Martínez
Publicado en la revista Ecuestre (2005)